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Relaciones··5 min de lectura

¿Cuánto interés cobrarle a alguien cercano?

Es la pregunta que más se busca y menos se hace en voz alta. Cobrarle interés a un amigo suena a usurero; no cobrarle nada, en un país con inflación, es perder plata en silencio.

No hay un número correcto, pero sí una manera de pensarlo que saca la decisión del terreno de la cara dura.

Antes de eso, un dato que sorprende: en Argentina, la ley presume que el préstamo tiene intereses. El artículo 1527 del Código Civil y Comercial establece que el mutuo es oneroso salvo pacto en contrario. O sea que es al revés de lo que casi todos creen: si no aclarás nada, la ley no supone que prestaste gratis. Si tu intención es no cobrar interés, eso es lo que conviene dejar dicho.

Tres marcos, de menor a mayor

Cero interés, monto fijo. Sólo tiene sentido en plazos muy cortos —semanas— o cuando en el fondo es un regalo con forma de préstamo. Si es eso, mejor decirlo: "tomá, me lo devolvés cuando puedas y si no, no pasa nada" evita meses de incomodidad de los dos lados.

Sólo cubrir el paso del tiempo. La idea no es sacar una diferencia sino que la plata valga parecido cuando vuelva. Es el marco más usado entre familiares y el más fácil de explicar sin que suene a negocio: "no te quiero cobrar de más, sólo que no me licúe".

Tasa de mercado. Cuando el monto es grande, el plazo largo, o cuando quien pide tenía la alternativa de ir a un banco y eligió no ir. Acá el interés no es un favor cobrado, es el precio normal de la plata.

Cómo se dice sin que quede mal

La incomodidad casi siempre viene de mezclar el interés con el vínculo. Se disuelve separándolos explícitamente.

Una forma que funciona: "Te lo presto sin problema. Le pongo una tasa que cubra la inflación, no para sacar diferencia sino para que cuando me lo devuelvas valga lo mismo. Si en algún momento no podés, lo hablamos."

Eso dice tres cosas al mismo tiempo: que sí, que el interés tiene un motivo entendible, y que el vínculo no está en juego. La mayoría de las conversaciones difíciles se vuelven fáciles cuando el otro entiende el porqué.

Un punto que suele olvidarse

Si vas a cobrar interés, decidí también qué pasa cuando te devuelven de a poco. Es la fuente número uno de malentendidos posteriores.

Si alguien te debe capital más intereses acumulados y te da una parte, ¿eso baja el capital o cancela primero los intereses? Las dos respuestas son defendibles, pero dan números muy distintos al final. Lo importante es que esté decidido antes del primer pago parcial, no después.

Hasta dónde se puede cobrar

No hay en Argentina un tope numérico de tasa para préstamos entre particulares. Lo que hay es control judicial: el artículo 771 del Código Civil y Comercial faculta a los jueces a reducir los intereses cuando la tasa excede, sin justificación y desproporcionadamente, el costo medio del dinero para operaciones similares en el lugar. Los intereses pagados de más se imputan al capital.

Y hay un límite penal: el artículo 175 bis del Código Penal castiga con prisión de uno a tres años a quien, aprovechando la necesidad, ligereza o inexperiencia de una persona, le haga prometer intereses evidentemente desproporcionados.

Como referencia de qué es "normal": según datos del BCRA de julio de 2026, la tasa nominal anual promedio de los préstamos personales bancarios rondaba el 66%, con una inflación esperada a doce meses del 22,3%.

Esto no es asesoramiento legal.

Y si preferís no cobrar nada

Es una decisión perfectamente válida, y a veces la mejor. Pero conviene tomarla a ojos abiertos: en un contexto de inflación alta, prestar sin interés a doce meses puede significar recibir bastante menos valor del que entregaste.

Si igual querés hacerlo, registralo con tasa cero. Vas a ver el capital al día y va a quedar claro para los dos qué se debe, sin que la ausencia de interés se convierta en una ambigüedad sobre el monto.

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